GABRIEL DEL GOTTO
Rinocerontes en el Ozama.
Me quedo callado, me refugio entre las paredes misteriosas que guardan este lago.
Mi bañera no es más que un pozo para aliviar las celdas dopaminas de mi pecho.
20 años de matrimonio sin ningún asesinato en el itinerario, de por si es un gran logro.
20 años de mirar todos los martes alguna película a blanco y negro con malos doblajes, mientras me rasco el hipotálamo junto a un dedo índice desde la nariz, de por si ya es un paso.
Desde la cama de mi antiguo cuarto, puedo oír todavía discutir a mis padres en el salón.
Desde aquí, aun logro decirte a media voz cosas que invento a cada rato.
Esta mortal ternura con que callo, sonámbula; que se duerme a cada rato, te está abrazando a ti mientras yo mantengo inmóviles mis brazos.
La toalla se descuelga… cae, como moscas a granel.
Como un loro al que sacan de su selva; quien ya no habla por amor sino solo por una vulgar galleta de papel.
Hay un tango convulsionando de alegría en mi cocina.
La estática de mi televisor ya me dicta… me lo susurra a cada paso.
No aguanto más la respiración, logro sacar la cabeza del agua.
Los dedos de mis pies se asoman, se retuercen oblicuos hacia tus manos.
Poco a poco mi respiración se silencia de nuevo y la noche vuelve a reconciliarse.
Y no.
Tu ropa ya no cae como antes.
Es un Moulin Rouge desde Animal Planet.
Como decirle todo esto a una almeja.
Como prenderle un cigarrillo a una hiedra.
Como encontrarse a 20 años con esposa; con dos muchachos y sin nada entre las piernas.
Instrucciones para volar.
No es realmente necesario pensar en el cielo, piense de manera radical que es usted el cielo, por más horóscopo de televisión matutina que esto le suene.
Piense en esa persona incansablemente, de todos modos dudo que pueda dejar de hacerlo.
Pase constantemente de la risa al llanto, como si ambas cosas pertenecieran a la misma caricatura incompleta.
Termine dando el toque final, con una prolongada comisura entre su pecho y su estomago, los cuales sentirá separarse incluso de sus huesos, cuando esté empezando a tomar la altura necesaria.
Déle una importancia nula a la manera de hacerlo, centralícese en el hecho de volar y nada más.
No se detenga nunca a pensar en sus dedos de palmípedo, en su nariz sacacorchos, en su quijada de abre latas, en sus ojos de tortuga trasnochada, en que tiene mas dientes que una pelea de perros o que hipódromo Quinto Centenario en su día de inauguración cubierto de corceles de Hato Mayor.
Recuerde que el don de volar consiste en aprender a tirarse al suelo y fallar.
Sálvese de una vez y por todas, de su mundo congelado, de sus preocupaciones de deudas por pagar, de pensarse todo el día con el pellejo tocando sus huesos y su sangre bañando las paredes, como salsa de un discreto pavo en navidad.
Olvide el calor, los tapones de la Tiradentes, los hijos de puta que tratan de estafarlo día con día; no sienta nostalgia por la habitación y las cuatro paredes que paulatinamente ira dejando vacías.
Escurrase, ecualicese, multiplíquese, divídase, musicalisese, encuentrese, dispérsese en usted mismo.
Olvídese de capas, alas artificiales, o su ropa interior por fuera de los pantalones, nada de eso es necesario ahora. Recuerde que nada de eso le sirvió jamás a usted para alcanzar el vuelo.
No luche contra el cuerpo que trata de entumecérsele y los sueños cursis que en procesión tratan de colonizarlo.
Olvidese de serotoninas, dopaminas, oxitocinas, Robertos Carlos, atardeceres, Gatos Barbieris, niños jugando por las calles, ácidos desoxirribonucleico, todo esto ya le será irrelevante, pues usted ya habrá alcanzado el vuelo, y todas las anteriores le causaran la misma cursi sensación en el esófago que cada trozo de materia del universo.
Nunca sobra un buen cigarro, varios grados Celsius bajo dieciocho y un buen chianti.
Recuerde, volar es un arte que no tiene tanto que ver con la carne como se cree, volar es un arte que tiene que ver mas con dos almas que se arropan con las nubes.
No olvide nunca que elevarse, ascender, es la prueba final, si consigue esto tenga por seguro que siempre con esta persona usted podra volar.
Que tenga un maravilloso vuelo.
A ti mi buen amigo que tienes 15 años.
Sábado en la noche y estás solo en casa, únicamente te acompañan tus testículos y las ganas de tirarte a la amiga de algún amigo, que esta rompiéndose de buena, pero tienes miedo, sabes que si te estrallas, te guayas. Maldices a los que sí se estan agarrando, esa, o cualquier noche, con las menores que están en tu curso, esas que ni siquiera se dignan a mirarte. !Pero espera! Oh gran amigo que tienes 15 años. Estudia o conviértete en alguien poderoso. O ten, aunque sea, un trabajo estable con un sueldo superior a los 20 mil pesos. Las chamaquitas que ahora no te hacen caso, cuando tengan 28 años, te mirarán con deseo, porque a esa edad les aterroriza no tener novio fijo, se conformarán con cualquiera, -da igual que no tengas abdominales-, no soportan que sus amigas se vayan a casar y ellas no, quedarse jamonas les avergüenza sobremanera, quieren tener un hijo con un macho que las cuide, porque la madre naturaleza las tiene programadas de esa manera, del mismo modo que la madre naturaleza tiene programados a los hombres para que sean promiscuos y repartan muchas semillas, porque somos animales y la madre naturaleza cuida de que no nos extingamos.
Misión del hombre: preñar mujeres por un tubo.
Misión de la mujer: cuidar del producto.
No hay mujer más fácil que las de a partir de 30 años y sin novio, rogarán por mamartelo, de pronto, las mujeres te desearán; se creerán cualquier mentira que les digas, verán tu trabajo estable y pensarán que no estás tan mal, que para colmo eres un tipo serio; querrán atraparte.
Nunca las glorifiques, no las llames tu antes.
Y justo ahí, entonces, será el momento de tu venganza: singatelas y luego déjalas solas, así como a ti te han dejado esta noche, sin piedad, por no ser un papishampoo y no tener dinero. Ahora eres tú el que elige: haz feliz a la madre naturaleza, singa como conejo, haz feliz a tu ripio -tu ripio es tu único amigo-. Cuando tu ripio se termine, termina tu vida: la olvidarás con Alzheimer.
Recuerdalo, te lo dice uno, que también tubo 15 años.
Nos ecualizamos...
..nos dispersamos en nosotros mismos, nos vendemos a plazos, nos besamos, nos mordemos, nos clavamos espinas impacientes por la espalda. Al rédito más alto: nos compramos; con benignidad de gatos: nos lamemos las heridas, nos juzgamos, nos atacamos, nos emborrachamos y auto-medicamos, nos acariciamos con los mismos dedos que nos señalamos; nos multiplicamos entre nosotros mismos, nos odiamos, nos subestimamos y sobrestimamos, nos robamos sueños misteriosos; nos alejamos, nos terminamos musicalizando el alma y nos respiramos. Karmas lujuriosos y susurros escondidos, nos ilustramos. Exaltamos y tocamos, visitamos y volamos. Nos perdemos entre dunas de sombras y oscuridades luminosas. Nos indagamos cada pelo, nos equivocamos. Nos miramos luego fijamente el alma, nos leemos entre lineas, nos divisamos... hasta que al fin un día, sin augurio ni telones de refugio, sencillamente... nos necesitamos.
Soy
Soy música....
soy melodía, armonía rota y ritmo de tambores
soy un golpe contra el piano y una noche en Do menor
soy la cadencia y la decadencia
y la esperanza de una nota
que nunca se ha tocado.
De una sinfonía inconclusa.
Tengo un corazón templado... que afino pero siempre desafina
mis palabras son sonidos ligados a sonidos y ligados a sonidos...
que van formando las obras que serán los espejos del alma mía.
De la bachata y el rock, mezcla tendida y como mancha irreductible que llevo dentro.
Atrapo entre las manos la emoción
la busco, la recibo, la compro, la robo siempre la obtengo de cualquier modo
Soy la pagina rota justo al borde de la nota, que nadie nunca olvido
Soy el walkman que compro un campesino, justo al mudarse a la capital,
Y retumba hoy el cemento, soy la última copa de un suicida sentado en el suspiro de un bar.
Marioneta y alcahuete de besos que se quedaron callados, de manos que nunca se movieron y abrazaron.
Soy la lágrima que baja por las mejillas de una adolescente que hoy por primera vez se escucho.
Soy el dolor sin nombre de un bolero, de un son que nunca nadie se bailo.
Y así continuamente me hago música
hoy soy música
y por eso esta piel que es la suma silenciosa de frecuencias
de dolores y caricias en Mi menor
se vuelve silbido de alguien que va caminando a lo lejos
sonsonete que patina en la memoria
canción irrepetible.
Soy.
Casá
Maiqui minin, el Maiqui, tú lo sabe que no va na
La mujere de lo Salcarrizo son ratata manin, ratata
Antenoche monte a una, se sento ahí donde tu ta,
Con cara de mala, papá, una ratata, ratata
Yo no se que lo que pasa conmigo manin, to la mujere que me consigo son casá
Dicoteca paquí, dicoteca pallá
El Omega no coge esa, el Maiqui meno le para a na
La tipa, me dijo de to, me monto la clara, la de a velda
Que yo era lindo, maldita loca, con esa cotorra no me había entrao ni mamá
Vino de un campo el otro día,
El marío le da golpe, si se queda ahí la va mata
No la lleva pa palte, ni Makumba, ni una fría, pa ella na de na.
Maiqui manin, baja gallinon, -moreno ¿pande va?
Pa mi que e sincera manin, ve, tu no puede vivi de deconfiá
Pa mi que no he una raca vaca, una come comia, ¿ya?
Esa jevita no e de na.
Trabaja, sabe cociná, tiene un niño, no he una rabandola, -dime mala, ¿va?-
Le lleve helado al niño, eta talde, un besito paquí, una chuliaita pallá
Tumbe la del hip hop manin, Anthony Santo, cero rap.
Me mando un mensajito ahorita, esa velduga
Dique que me ama, ve… pero e que no se puede vivi de tanto confiá
Mala paquí, mala pallá
Hay que ta claro, na e de na, manin, na e na.
Ratata, ratata.
Suerte
Tienes dos tareas de tierra en Salcedo y solo 5 familias invadiéndolas; quien sabe, es Salcedo, no Siberia.
Tienes 17 años de casado y un hijo de 18, cuatro paredes de un apartamento que este mes no tienes para pagar y en esos 17 años, ningún asesinato; es posible que tu matrimonio si sea éxito.
Tienes en tu memoria medio poema de Piñero "uptown... downtown... crosstown... body was round all over town", siempre queda la esperanza de emborracharte entre gringos y hacer gala.
Tienes un tic nervioso en la ceja izquierda, los 15's y los 30's de cada mes parece ala de colibri, podría ser peor.
Tienes un Accord del 93 que aún no comprendes porque casi mensualmente tienes que comprarle un nuevo radiador, aún así, con oraciones, te llevo a Guibia la semana pasada.
Tienes un pusher que te la vende más barata y pura que a todos los demás en la Zona Colonial, es posible que si seas el alma de las fiestas.
Tienes medio limón y dos huevos en la nevera, un hijo que se da más mujeres de las que imaginas para cometer adulterio y siete multas sin pagar en interior y policía, te consuela saber que Juan Dicent tiene historias mas tristes que contar.
Tienes ya leida una novela corta en este tapón en la Tiradentes, de haber sido «La Divina Comedia», se te hubiese hecho muy corta.
Tienes una abuela de 83 años que no acaba de morirse y que es el único humano que tal vez ames en este mundo; vive al lado de tu casa, donde esta tu hijo, el mismo que te robo esta mañana los 1500 pesos para comprar el radiador de tu Accord; donde esta tu mujer, quien te enseño mas sobre la evolución de las especies que Darwin, al cada día parecerse mas a Tamauri, el manatí que conociste hace algunos años en el Acuario de Santo Domingo, tienes tu medio poema de Piñero, tienes un pusher casado con una prima, tienes medio limón, dos huevos. Pero no, no tienes una pistola.
Quien sabe, es posible que tengas mucha suerte.
Gabriel del Gotto (1988, Santo Domingo) empezó sus estudios de Derecho, en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, para luego abandonarlos para dedicarse al estudio de cinematografía, trabajando actualmente como director de videos músicales «La Democracia - Victor Victor», «Los Teoricos - Chichi Peralta». Su labor como activista social es quizá por lo que mas se le conoce en su país de origen, creando eventos benéficos tales como «La Feria del Libro Usado» y «Un libro para Bonao».
Lleva un blog en la siguiente dirección: http://www.gabrieldelgotto.blogspot.com |
|