Márlet Ríos. (Talara, 1975) Estudió Sociología en la UNMSM. Ha publicado en Dedo Crítico, Bocanada, Socialismo y Participación, entre otras revistas y publicaciones.

 

El cielo en enero

Día, hora

6,     07h      Luna en Perigeo

6,     19h      peces luminosos atraídos

                      hacia un mar de fantasía musical

                                       rememoran abismos

                                                     insondables    magnéticos

                                                                                               campos

                      …..una vieja película en francés

                                            es proyectada una y otra vez….


13,     22h      Mercurio en conjunción superior

15,     16h      Cuarto creciente

19,     20h      un bosque de olivos arde

                                para nuestros ojos calcinados

                        el viento del Sur evoca tempestades

                        como un objeto brillante al atardecer

                                                    tus pupilas...

                        riela el mar

                                 en mis sueños


26,     15h      Júpiter en conjunción con el Sol

26, 19h30m    lluvia de estrellas fugaces

                          como electrones atraviesan

                                       la ciudad-red digital


27,     20h      Venus estacionario

27,     22h      el corazón estacionario

                                entra en la penumbra

                           mi piel abrasada

                                       en oleaje cósmico/

                                cerca al Sol…

                      Acuario & tu nombre en la memoria…

 

 

La balada del perro

Caminas con un aire de desdén,
Crates de Tebas,
desgarbado y sucio
escupiendo sobre Patria,
atrás quedan
200 talentos para
pasto de las vacas
Quién fuera amigo de los caracoles
y de los saltamontes,
que comparten el mismo cielo
que los de Atica
Quién fuera libre como tú
Ad líbitum
con tu palio mugroso
y tu jauría libertaria

 

 

Las Noches Salvajes

de Cyril Collard

2am, ribera del río Sena

Y rodeado como estoy por tiernos efebos
y la tenue claridad de la noche
adónde ha de escapar mi cuerpo
cautivo como el viento
para los más exquisitos placeres.

La ciudad duerme
y tú también, mi dulce Laura;
yo sólo quiero vivir,
dilatar el tiempo de la Nada
y extraviarme en la espesura de la noche
como polilla inmolándose en la llama
                                       perpetua.

-¿Es la vida una orgía perpetua?

      No lo creo así;
la vida también es dolor, creciente dolor,
pero tú no estás conmigo, pequeña Laura;
tú duermes ahora sobre la tierna ilusión
del amor/ lejos de la voluptuosa mirada
               de las luces de neón
      tú duermes/
sobre la fresca lozanía de tus diecisiete,
implorando a los ángeles de tus sueños
que tu amor te proteja de mí.

El poema “Las Noches Salvajes “(1999) está inspirado y es una

recreación de la película francesa del mismo nombre.

 

 

Plenilunio

1

yo tenía 20 años y un corazón latiendo

como un transformador de 220 voltios

unos brazos extendidos hacia

el cielo de noviembre penumbra pliegues

delicuescentes para mi febril melancolía

miradas aguijoneando mi rostro con acné

y como espacio entre el cielo y el infierno

un sitio deslucido holliniento

donde nuestras vidas se cruzaron por unos

minutos en eskotosis indolente

un río de orines anegando avenidas tugurios

AIRE VICIADO para mis pulmones abrasados por

bermejas llamaradas claxons despiadados

     semáforos hipnóticos


y en silencio tú que observas resignada el vuelo

rasante de una mosca a las 15h10m del 6 de

                               noviembre de 1994

 

 

Cementerio marino
(haikus)

Moscas danzan sobre

la arena que cubre

restos de un pelícano.

@@

Un cangrejo muerto

parece blandir

aún sus tenazas.

@@

La malagua muerta

no da buen aspecto

salvo a las moscas.

@@

Estrella agónica,

otras guardan luto

en el mar de arriba.

 

 

Haiku de otoño

(O de la condición postmoderna)


Se han escrito tantos poemas de amor

En el mundo que ya no caben más.

Poemas que comienzan con un

“Nosotros no inventamos el amor”

O llegan desde una noche primaveral con:

“I remember your cool body”.

Por otra parte, sería poco virtuoso recurrir a viejas

triquiñuelas (con el perdón de los postmodernos)

Y abrir el Antiguo Testamento en

El Cantar de los cantares(2:14), por ejemplo, y anotar:

     “déjame oír tu voz,

     porque tu voz es dulce

     y amoroso tu semblante


Pero la muchacha tal vez esté interesada

en temas más seculares(MBA y/o el Chat por ejemplo).

Mas siempre quedará el recurso de la criba

Para no patinar y quedar como un burdo imitador

De Bécquer o de Silvio Rodríguez.

Claro que si la muchacha es bonita y tiene nombre

De ninfa deseada/ soñada y finalmente amada

Siempre nos quedará el camino de la concisión.

¡Musa de ensueño, muéstrame el camino!

Desbórdanse sonidos, fragancias y música excelsa

Que me trae el recuerdo:

     Lejos de la urbe,

     el rumor del río

     ahoga sus sollozos
.