Porque los poetas y el mundo se están acabando desde siempre, escribió Felipe Granados en uno de sus más memorables poemas.  Tras su  muerte,  el pasado mes de agosto, ese  verso ha recobrado su sentido primigenio.  Apenas 33 años de vida, le bastaron a  Felipe Granados para escribir una poesía que confíamos será leída por futuras generaciones con el mismo vigor  y asombro con   que la leemos hoy en día.  Queremos  dedicar este onceavo número a  su  memoria  pensando en el verso en latín que repetía Kenneth Rexroth en un poema dedicado a Dylan Thomas:  Timor mortis conturbat me.

Para este número Ping Pong tiene una variedad de poesía proveniente de  diversos puntos de iberoamérica, así como una antología de jóvenes poetas dominicanos. Queremos resaltar los artículos sobre poetas perfomanceras como  Patti Smith y  Josefina Báez. También hay referencias a eventos  y a discos de esta índole. Por otro lado, en la parte de versiones, tenemos traducciones de Jack Gilbert y Bob Kaufman.  De igual manera,  hay artículos sobre Pastor de Moya, William Carlos Williams  y un cuestionario a Andres Nieva,  quien  dirige desde principios de año la editora  Textos de Cartón.